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Math Max

Nuestra historia

El juego que deseábamos que tuvieran nuestros propios hijos

Somos un equipo pequeño de gente de software y marketing y, ante todo, padres y madres. Math Max es el proyecto del que hablamos durante años antes de sentarnos por fin a construirlo.

Cómo empezó

Años en gestación

Empezó en nuestras propias mesas de la cocina. A algunos de nuestros hijos les horrorizaban las fichas de mates; otros las despachaban a toda prisa y pedían más. Pensábamos siempre lo mismo: practicar no tiene por qué ser una tarea pesada, y ser rápido con los números puede sentirse como un auténtico superpoder.

Entre todos hacemos software y sabemos contar una historia, pero lo que más importa es que también estamos criando hijos. Sabemos qué hace resoplar a un niño de siete años, y qué le hace suplicar una ronda más. Así que convertimos la práctica de mates en un juego de lucha, donde cada ataque es un problema de cálculo mental, y lo seguimos puliendo hasta que nuestros propios hijos quisieron jugarlo.

Por qué lo creamos

Dos tipos de niños. Un solo juego.

Para quien le tiene pavor

A algunos niños se les hiela la sangre en cuanto ven una página de sumas. Queríamos un lugar donde los errores no cuesten nada, el progreso se vea y un problema difícil se sienta como un jefe al que vencer en vez de una nota que temer. La confianza llega pelea ganada a pelea ganada.

Para quien lo adora

Otros niños tienen hambre de reto y dejan atrás todas las fichas del aula. Para ellos Math Max no para de subir: desde las tablas de multiplicar hasta la teoría de números de nivel olímpico, así que siempre hay un monstruo más duro y un tiempo más rápido que perseguir.

En qué creemos

Lo que guía cada nivel que construimos

Practicar debería sentirse como jugar

Si se siente como deberes, los niños lo dejan. Por eso las mates son de verdad, pero envueltas en un juego al que de verdad quieren volver.

Cada niño lleva su propio ritmo

Los mismos monstruos se enfrentan a un principiante que se atasca y a un niño de competición, cada uno a su propio nivel. A nadie se le deja atrás y a nadie se le frena.

Rigor y diversión no son opuestos

Bajo las peleas de dibujos hay un currículo real: ocho familias de matemáticas, desde la suma en adelante. La diversión es lo importante, y el aprendizaje también.

Ven a conocer a los monstruos

Empezar es gratis y no hay nada que instalar. Compruébalo tú mismo y verás por qué no pudimos parar de construirlo.